Cuestionarse

Siempre que te enfrentes a cualquier tema nuevo, comienza por pensar qué sabes sobre ello. Trata de recuperar los conocimientos e ideas previas sobre el asunto o cuestión que vas a abordar. Unas veces serán más acertadas y otras, en cambio, tendrás serán más vagas o confusas. Asimismo, puedes no tener ningún conocimiento sobre el tema, lo cual no tiene por qué preocuparte. Con el apoyo de tus profesores y junto con el resto de tus compañeros y compañeras podrás plantearte una serie de preguntas que te permitan llegar a donde desees.

Puedes comenzar por plantearte un gran pregunta (también te la pueden plantear a ti). A partir de este interrogante, te recomendamos plantearte otras preguntas que te ayuden a adentrarte en el tema. Existen distintas estrategias, pero puedes seguir estos pasos:

  1. Identifica el tema general sobre el que vas a trabajar.
  2. Distingue los principales aspectos, ámbitos o dimensiones que deben considerarse.
  3. Aplica la regla de las seis W: qué (what), quién (who), cuándo (when), dónde (where), cómo (how) y por qué (why). Para ello, utiliza la plantilla Preguntas estrella. Reúnete con tu equipo y trata de completar el esquema. Luego, haz una puesta en común.

Siempre que debas enfrentarte a una gran pregunta, por ejemplo, aquellas que sirven para organizar un reto, desafío o proyecto de curso, sigue estos consejos:

  1. Valora si has entendido el interrogante, aseguráte de que has entendido cuál es el concepto principal y si la pregunta contiene alguna pista que te pueda ayudar a dar con la respuesta.
  2. Piensa en lo que sabes, trata de buscar las conexiones con tus conocimientos y utiliza tu actividad para activarlos. A veces, para ello tendrás que aguzar el ingenio, observar con mayor profundidad o incluso experimentar.
  3. No te limites a reproducir lo que pueda aparecer en tu Cuaderno de aprendizaje, en tus apuntes o lo que hayas podido encontrar en Internet. Piensa en el contexto, en el mundo que te rodea y expresa tus propias ideas sin temor a equivocarte.