Memorizar

La memoria es la capacidad que tienes de recordar acontecimientos pasados u objetos que no están delante de ti. Hay varios tipos de memorización y es importante que los conozcas y utilices los más interesantes para estudiar y retener los conocimientos el mayor tiempo posible, en diversos formatos y asociándolos a su significado e importancia.

Por una parte, hay tantas memorias como sentidos tenemos:

  • Si recuerdas algo que has visto es gracias a la memoria visual.
  • Si recuerdas algo que has olido es gracias a la memoria olfativa.
  • Si recuerdas algo que has tocado es gracias a la memoria táctil.
  • Si recuerdas algo que has visto es saboreado a la memoria gustativa.

Además de clasificar la memoria según los sentidos que utilices, también puedes clasificarla según el tiempo que los recuerdos son capaces de permanecer en ella:

  • Si retienes poco tiempo algo y se te olvida rápidamente es que has utilizado la memoria a corto plazo (M.C.P.). Esto te ocurre cuando, por ejemplo, retienes un número de teléfono o el número de una matrícula de un coche.
  • Si eres capaz de retener durante mucho tiempo algo sin que se te olvide, es que estás utilizando la memoria a largo plazo (M.L.P.). Esto sucede cuando has vivido algo que te ha gustado mucho, como la fiesta de un amigo, o al repetir muchas veces lo mismo, como por ejemplo, después de comprender un tema cuando lo memorizas.

También existen dos tipos de memoria según el procedimiento que emplees: la memoria mecánica y la memoria significativa. Esta última es muy importante para el estudio, pues supone buscarle un sentido a lo que estudias. Tienes que practicarla mucho. Si memorizas de forma mecánica olvidarás pronto.

Recuerda que es más fácil y rápido que memorices frases que palabras sueltas; palabras organizadas y clasificadas que desordenadas; palabras con sentido que las que no significan nada.