Estudiar, como cualquier ejercicio, requiere asumir una serie de hábitos y aplicar distintas estrategias para conseguir buenos resultados. Eso implica, entre otras cosas:
- Organizarse para el estudio: cuenta con un lugar adecuado para estudiar y hacer tus deberes, planifica tus horas de trabajo y no descuides otros hábitos tan importantes como el descanso, la alimentación o la actividad física.
- Desarrollar la capacidad lectora: lee atentamente tus apuntes, no tengas prisa, concéntrate en el texto, consulta el diccionario cuando sea necesario... Haz todo lo necesario para asegurarte de que comprendes lo que lees.
- Captar las ideas principales: aprende a detectar cuáles son las ideas principales y las ideas secundarias del texto, subraya la información clave, añade notas...
- Sintetizar la información: realiza esquemas, mapas conceptuales, mapas mentales, resúmenes... que te ayuden a sintetizar aquello que debes recordar y esquematiza la información para organizar tu pensamiento. Te será de ayuda a la hora de enfrentarte al examen.
- Presentar: expón en voz alta todo lo que has aprendido, como si se lo explicases a alguien que no sabe nada sobre el tema. Con ello afianzarás los conocimientos que has adquirido y verás cuáles son aquellos aspectos que debes repasar.
Para saber más sobre estrategias de aprendizaje y formas de prepararse para el estudio, consulta el apartado Estudiar.