La colaboración favorece el aprendizaje individual y colectivo, es decir, te permite construir tu propio conocimiento junto con tus compañeros y compañeras. Para conseguirlo, ten en cuenta la importancia de estos cinco pilares básicos a la hora de aprender con los demás:
- Piensa en el objetivo común y ponte de acuerdo con el resto del equipo en el reparto de roles y tareas para alcanzarlo.
- Recuerda que el grupo requiere del esfuerzo e implicación de cada una de las personas que lo forman para alcanzar el objetivo planteado, así como cada persona requiere del apoyo del grupo.
- Cuando trabajes en equipo, aplica tus habilidades interpersonales para que el trabajo con los demás sea provechoso, positivo y enriquecedor. Esto supone que tienes que implicarte en el proyecto común, saber dialogar para resolver conflictos, llegar a acuerdos, tomar decisiones...
- Procura que el entorno de trabajo sea agradable y que todas las personas que compongan tu equipo se sientan a gusto y se impliquen en la tarea. Con ello no solo lograrás que todo el mundo se sienta a gusto y se implique en la tarea, pues con el trabajo será más estimulante, la cohesión del grupo aumentará y verás como tu creatividad y productividad aumenta.
- Evalúa de manera crítica y constructiva el proceso y los resultados del trabajo realizado, tanto propio (autoevaluación) como del resto de los componentes del equipo (coevaluación), así como de este en su conjunto.

A la hora de formar grupos o equipos de trabajo, ten en cuenta algunas ideas clave:
- Tamaño del grupo. Valora previamente el número de personas que se necesitan para una actividad determinada, teniendo en cuenta un reparto equitativo de las tareas y las responsabilidades. Según el caso, te convendrá más trabajar en:
- Parejas: posibilita una organización rápida y eficaz. Es útil en momentos puntuales y facilita el paso del trabajo individual al trabajo en equipo.
- Grupos de tres personas: permite dinámicas ágiles y productivas en actividades que no requieran mucho tiempo. Procura que la participación sea igualitaria, pues, en ocasiones, dos personas pueden ponerse de acuerdo con facilidad mientras que la tercera queda al margen.
- Grupos de cuatro o cinco personas: cuando tengas que completar actividades complejas que requieren un reparto de tareas para alcanzar un objetivo común, como investigaciones, proyectos…
- Perfiles. Procura que el grupo de trabajo sea diverso y equilibrado en cuanto al número de chicos y chicas. Es recomendable valorar la afinidad entre los componentes, así como que en cada grupo haya tanto quienes puedan tener alguna dificultad como quienes puedan ayudar a avanzar a esas personas que necesitan apoyo.
- Roles. El aprendizaje colaborativo requiere que cada componente asuma un rol o función dentro del grupo.