El lugar de estudio es muy importante para lograr buenos resultados. Es importante que escojas un lugar adecuado y ordenado que favorezca tu concentración y te ayude a desarrollar unos hábitos de estudio adecuados.
Para ello, ten en cuenta las siguientes características:
- Siempre el mismo. Establece un lugar específicamente dedicado al estudio y mantenlo siempre organizado y dispuesto para utilizarlo.
- Bien iluminado. Lo ideal es que el lugar de estudio disponga de luz natural. Si no es posible, tienes que combinar luz indirecta, que ilumine toda la habitación, y luz directa, como un flexo que alumbre la mesa o zona de trabajo. Este flexo o foco debe tener una bombilla azul de unos 60W. Además, cuando uses el ordenador o la tableta para hacer tareas o trabajar con tu Cuaderno de estudio, ten en cuenta que la pantalla debe situarse perpendicular a las ventanas.
- Dotado del mobiliario y el material adecuados. Debes contar con una mesa amplia, donde puedas situar todo lo que necesites, silla con respaldo, estanterías para guardar libros o documentación y todo el material para el estudio (libros, cuadernos, ordenador o tableta, agenda, material de papelería, etc).
- Aislado, tranquilo y libre de distracciones. El lugar de estudio debe ser silencioso y estar alejado de tentaciones como el móvil o la televisión, lo que te permitirá enfrascarte en el estudio más fácilmente y concentrarte mejor.
- Bien ventilado. Es recomendable airear la habitación frecuentemente (cada descanso, por ejemplo), y mantener su temperatura media agradable, entre los 19 y los 22 grados.

Además, cuando estudies debes mantener una postura correcta. Para ello, recuerda:
- Apoyar los pies en el suelo.
- No cruzar las piernas.
- Mantener la espalda recta y apoyada en el respaldo de la silla.
- Inclinar la cabeza un poco hacia delante.
- Apoyar las manos en la mesa y sujetar el papel.