La velocidad es importante para mejorar la capacidad lectora y la comprensión de un texto. Si lees despacio, solo lees palabras pero, si lees rápido, lees ideas y comprendes mejor.
Puedes mejorar tu velocidad lectora con técnicas como las siguientes.
- La técnica del cronómetro: cronometra cuánto puedes leer en un minuto. Luego anota el número de palabras leídas la primera vez. Hecho esto, vuelve a leer el texto dos veces más durante un minuto y anota el número de palabras leídas en cada lectura realizada. Practica esta técnica con regularidad para mejorar tu velocidad y capacidad lectora.

- La técnica de las tres páginas: lee la primera página a velocidad normal, la segunda tan rápido como puedas, aunque no te enteres de nada y, por último, la tercera, tan rápido como puedas comprendiendo todo.
- La técnica de la postal: utiliza una postal, una cartulina o un papel tamaño cuartilla y colócalo bajo la línea que estás leyendo, intentando leer cada vez más rápido y con el mínimo de fijaciones.
Recuerda que las “fijaciones” son las paradas que hace tu vista entre salto y salto de renglón.